In Blog, Elaboración Hoja de Vida

La hoja de vida es tu carta de presentación con la empresa contratante, por lo cual es importante reconocer qué hacer y qué no para optimizar este recurso que con la misma velocidad que abre puertas, lamentablemente también puede cerrarlas.

Antes de empezar con nuestras recomendaciones es importante que conozcas cómo funciona el proceso de cara al reclutador. A una vacante pueden aplicar cientos de hojas de vida y si la empresa es reconocida, incluso miles de currículos. ¿Esto qué significa? Que las personas encargadas del proceso de selección nunca en su vida pueden leer tantos documentos, razón por la cual acuden a herramientas que les permitan filtrar y segmentar.

La principal de estas herramientas son los Applicant Tracking Systems (sistemas de rastreo de solicitudes), más conocidas como ATS. Estas están diseñadas para hacer búsquedas por palabras claves, con una combinación de criterios. De esta manera es como tu hoja de vida será “leída”, o mejor escaneada por un software para descubrir si cumples o no con ciertos requisitos.

“En los procesos, el reclutador no lee todas las hojas de vida, pero sí suele filtrar por compañías. Por ejemplo, buscan compañías pares o afines o por cargos similares. Igualmente, buscan por roles debajo del cargo, para promoverlo a la posición. Con todos esos criterios, preselecciona y aun así no está 100% seguro que ese candidato cumple sin antes llamarlo”, asegura Catalina Sáenz, experta en reclutamiento y socia fundadora de LHR.

En los procesos, el reclutador no lee todas las hojas de vida, pero sí suele filtrar por compañías. Clic para tuitear

Lo primero que hacen entonces los reclutadores es un barrido para identificar quiénes cumplen y luego llaman y corroboran que esa persona si tiene la experiencia. Entre la información que los reclutadores priorizan están los años de experiencia, que se cuentan mes a mes. Asimismo, las compañías en las que has trabajado, los cargos que has ocupado, y palabras técnicas relativas a la posición que buscan.

De ahí, que el principal consejo es tener en cuenta lo que pide la oferta laboral, como candidato debes construir tu hoja de vida en función de cada oferta, así apliques al mismo sector siempre. Si en tu hoja de vida no están esas palabras claves que se expresan en los requisitos que se buscan, no habrá ATS que te encuentre y te “postule” al cargo. Y claro, esto ocurre porque la hoja de vida no dice algo que es afín a lo que solicitan.

“Eso es lo que los candidatos por lo general no ponen atención. Uno tiene que leer la posición del cargo, y con base en esa descripción del cargo uno tendría que ajustar esa hoja de vida a lo que está esperando esa posición”, afirma la experta.

Muchas veces pasa que las personas envían la hoja de vida por enviarla, sin darse cuenta de que tiene que llevar unos requerimientos muy claros. Por lo general, las ofertas de trabajo solicitan años de experiencia mínima requerida y habilidades en algo específico. Igualmente se recomienda que la información académica sea acorde a la descripción del cargo.

“También hay que considerar cómo se le llama al cargo, sobre cómo se les han llamado a mis roles en otras organizaciones, porque los roles por lo general se tienden a llamar igual. Entonces uno debe alinear el cargo al que aplica a cargos similares a los que ha tenido en otras empresas. Si uno busca una palabra clave y no le aparece, jamás lo van a mirar”, señala Sáenz.

Errores que no debes cometer al hacer tu hoja de vida

Entendiendo que un reclutador juzga una hoja de vida en 30 segundos, tiempo en el cual decide si le gasta más tiempo o no a cada candidato, la información que vaya es clave, sé concreto y apunta primero a la experiencia profesional y la formación. Si esos dos criterios le cuadran, mirará la descripción de la persona.

Paso a seguir revisar la descripción de tu perfil. Sé intencional y creativo, ya que la gran mayoría opta por información similar sin innovación alguna, lo que no las hace destacar. Importante no dejar información “a la imaginación” del reclutador acerca de lo que has hecho o de quién eres.

Hablando de creatividad, hoy en día son muy comunes distintos tipos de diseño para las hojas de vida. Aunque estéticamente pueden parecerte impactantes, para el reclutador es mejor tener un formato que sea claro, directo y ordenado, tampoco sin ir al extremo de dar una mala impresión por lo desprolijo. No pongas a la persona que la recibe a ir de un lado para el otro, presenta la información de manera que sea fácilmente identificable.

Recuerda que el primer filtro es un robot que revisará las palabras clave que la empresa busca en tu hoja de vida, así que no te desgastes con mucha iconografía o maneras poco prácticas de consolidar tus datos, los bots no leen imágenes. Un ejemplo es el nivel de idioma, opta por los internacionalmente conocidos A1, A2, B1, B2, C1 o C2, palabras como básico, intermedio o avanzado, en lugar de poner estrellas o puntos. Te aseguramos que el reclutador no se pondrá a contar ni a calcular tu nivel de inglés.

Evita expresiones o palabras como sé trabajar en equipo, soy responsable y orientado al resultado, en realidad son competencias que todos los profesionales de hoy en día deben tener, además el reclutador lo que mira es que el candidato cumpla con el perfil técnico para el cargo. Ten en cuenta que donde sí te miden que poseas esas aptitudes será en la prueba psicotécnica.

Lo relevante en una hoja de vida son los logros que hayas tenido en los roles desempeñados, cuáles eran tus funciones, qué estrategias implementaste y que metas se alcanzaron durante el tiempo que ocupaste el cargo. Esto es mucho más valorado que describir funciones, por ejemplo.

Frente a si tu experiencia previa fue emprendiendo, no temas compartirlo, pueden ser muchos los aprendizajes que puedes aportar a la oferta a la cual te postulas.

Tampoco inviertas tiempo describiendo estudios de educación no formal que no sean relevantes para el puesto que buscan. En una hoja de vida se valoran pregrados, posgrados y de pronto certificaciones, si son indispensables para el cargo.

Si eres un recién egresado, el promedio académico hace la diferencia, así que no olvides ponerlo. Las empresas más atractivas para trabajar ponen su corte alto de promedios, por encima de 4,2, porque asumen que con eso se van a llevar a los mejores.

Pon a prueba tu hoja de vida

De la mano de expertos reclutadores de LHR podemos ayudarte a construir una mejor versión de tu hoja de vida, identificando quién eres, cuáles son tus fortalezas, tus mayores retos, logros y aprendizajes, a fin de que seas mucho más asertivo en el envío de tan importante herramienta para la búsqueda de empleo.

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